In Memorian
Tec. Abel Oscar Tassello
Técnico Superior en Radiología,
Veterano de la Guerra de Malvinas, profesional de la salud y servidor de la Patria
Abel Oscar Tassello
Con profundo pesar despedimos a Abel Oscar Tassello, Técnico Superior en Radiología,
Veterano de la Guerra de Malvinas y ejemplo de compromiso profesional, humano y patriótico.
Durante el conflicto del Atlántico Sur integró la Sanidad en Combate a bordo del buque hospital ARA Bahía Paraíso, donde su formación como profesional de la radiología se puso al servicio de una misión esencial: asistir, cuidar y salvar vidas.
Participó en la atención y evacuación de heridos y en el rescate de náufragos del ARA General Belgrano, desarrollando su tarea sanitaria en uno de los escenarios más difíciles de nuestra historia.
Su servicio en Malvinas representa también un capítulo de enorme valor para nuestra profesión. Allí, donde cada diagnóstico, cada decisión y cada acción podían resultar determinantes, Abel demostró que el conocimiento técnico alcanza su mayor dimensión cuando está acompañado por la vocación de servicio, la solidaridad y el compromiso con el prójimo.
A su regreso, asumió otra misión que sostuvo durante décadas: mantener viva la memoria de Malvinas y transmitir su experiencia a las nuevas generaciones.
En CADI 2025, su trayectoria y legado fueron reconocidos en vida por el Capítulo de Técnicos y Licenciados en Bioimágenes y el Capítulo de Columna de la Sociedad Argentina de Radiología, en un homenaje que expresó el reconocimiento y gratitud de nuestra comunidad profesional.
Hoy, desde la Sociedad Argentina de Radiología, despedimos a un colega cuya historia trasciende nuestra profesión y forma parte de la memoria de nuestro país.
Honor y gratitud a Abel Tassello.
Veterano de Guerra de Malvinas, profesional de la salud y servidor de la Patria.
Su ejemplo permanecerá en nuestra memoria.
Prof. Lic. Fernando Luis Orsi
Coordinador
Capítulo de Técnicos y Licenciados
Dr. Eduardo Mondello
Director del curso de posgrado en diagnostico por imágenes de la Sociedad Argentina de Radiología
13/10/1939 – 10/08/2026
Buenos Aires, una tarde gris y fría de agosto de 2026.
Despedimos al maestro de los maestros.
Médico egresado de la Universidad de Buenos Aires en 1963 y especialista en Radiología desde 1970, Eduardo Mondello desarrolló una extensa trayectoria asistencial, académica y docente.
Se desempeñó en el Servicio de Radiodiagnóstico del Instituto de Investigaciones Médicas, hoy Instituto Alfredo Lanari, y desarrolló durante muchos años su actividad profesional y docente en Fundación Científica del Sur, Diagnóstico Médico, Hospital Alemán y Centro Médico Deragopyan. Su vocación por la enseñanza lo llevó también a desempeñarse como docente en estas instituciones, así como en la Universidad del Salvador y en diferentes Unidades Académicas de la Universidad de Buenos Aires.
Pero fue en la Sociedad Argentina de Radiología donde dejó una de sus huellas más profundas. Durante casi tres décadas, entre 1987 y 2016, fue Director de la Carrera de Posgrado en Diagnóstico por Imágenes de la SAR y, desde 2016, se desempeñó como Director Honorífico.
Miembro de sociedades radiológicas nacionales e internacionales y autor de numerosos trabajos científicos, participó activamente en congresos, jornadas y actividades académicas en nuestro país y en el exterior.
Quienes crecimos en nuestra profesión a su lado sabemos bien lo que significa trabajar disfrutando de lo que hacemos y, al mismo tiempo, enseñar y transmitir nuestros conocimientos.
Su impronta deja un legado tan valioso como eterno, que crece en las generaciones de médicos y médicas que se van formando.
La llama sagrada que ha encendido en nuestros corazones, enamora, perdura y es nuestra marca registrada.
Eternamente agradecidos, querido Mondel.
Nuestro Mondel. Q.E.P.D.
Prof. Dr. Adolfo Gustavo Saubidet
Ex Presidente de la Sociedad Argentina de Radiología
Con profundo pesar despedimos al Prof. Dr. Adolfo Gustavo Saubidet 20/09/1931 – 25/06/2025
Formó parte de la comisión directiva de la SAR desde el año desde el año 1993, ocupando distintos cargos hasta el de presidente de la SAR en el periodo 1007 1008 ex – Director Asociado de la Carrera de Especialista en Diagnóstico por Imágenes de la Facultad de Medicina de la UBA y de la Universidad del Salvador, donde también se desempeño como Director de la Carrera de Especialista en Diagnóstico por Imágenes.
Ocupó durante muchos años la jefatura de servicio de Diagnóstico por Imágenes del Hospital Francés de Buenos Aires, institución a través de la cual estableció fuertes lazos con la radiología francesa, siendo uno de los fundadores y primer presidente de la Asociación Franco-Argentina de Radiología y Diagnóstico por Imágenes (AFAR). En el año 2004, la Sociedad Francesa de Radiología, en mérito al aporte realizado a las relaciones entre Francia y Argentina en el campo de la Radiología, lo designó Miembro de Honor.
Autor de numerosos trabajos y de colaboraciones en libros de la especialidad publicados en el país y en el exterior y editor de la revista Síntesis en Imagenología Médica, dejó un legado invaluable para nuestra especialidad..
Dr. Ricardo Edmundo Corona
Ex Miembro Honorario Sociedad Argentina de Radiología
El 28 de junio pasado falleció, después de una dolorosa enfermedad, el Dr. Ricardo Edmundo Corona. Su esposa Inés Moreno de Corona y sus hijos Javier y Marina, junto a sus nietos lamentan profundamente, junto a sus amigos esta irreparable pérdida.
Ricardo nació en Adrogué, ciudad del conurbano bonaerense, donde recibió su educación primaria y secundaria, ingresando luego en la Universidad de Buenos Aires para completar sus estudios de Medicina.
Cursó sus últimos años de la carrera en la Unidad Hospitalaria del Hospital Fiorito de Avellaneda. Se orientó hacia la radiología llegando a Médico Asistente en el mismo hospital a las órdenes del venerado maestro el Dr. Roberto Alvarez. Cursó la especialidad en la Universidad de Buenos Aires obteniendo el Título de Médico Radiólogo.
En el año 1975 se orientó hacia el Diagnóstico por Ultrasonidos viajando a España para perfeccionarse junto al Profesor Bonilla de Valencia. De allí en adelante realiza una intensa actividad académica en el país y en Uruguay, Paraguay, Brasil y Ecuador donde recibe varias menciones honorificas y cosecha incontables amigos.
Colaboró en libros y publicaciones de la especialidad además de desarrollar una intensa actividad en el Instituto de Enseñanza Audiovisual en Diagnóstico por Imágenes, por donde ingresaron a la especialidad más de mil quinientos profesionales médicos de la Argentina y de Sudamérica.
Ocupó varios cargos en la Comisión Directiva de la Sociedad Argentina de Radiología, siendo Miembro Honorio.
Fue Jefe del Servicio de Radiología de varios centros públicos y privados del país a donde llevó no solamente su ciencia médica sino también su excelente trato humano con los pacientes y colaboradores. Se interrumpe así una relación de amistad de un poco más de sesenta años por lo que acompaño a la familia con todo mi sentimiento.
Por el Dr. Carlos A. Bruguera
Dr. Héctor César Gotta
Ex Presidente de la Sociedad Argentina de Radiología
En la noche del 18 de marzo de 2023 falleció César Gotta. Había nacido el 19 de mayo de 1936. Estudió medicina en la UBA y se formó como radiólogo en una de las escuelas más grandes: el Hospital Rawson. Allí tuvo como maestros a Manuel Malenchini, a Mario Martella y a Gloria Díaz (a pesar de su corta diferencia de edad). Cuando cerraron el Rawson acompañó a Gloria Díaz al Hospital Ramos Mejía, donde fue Subjefe hasta su jubilación. Allí lo conocí.
Creció en una familia de médicos. Su padre, Guido Gotta, radiólogo, fue Jefe del Radiología del Hospital Italiano y del Hospital Británico, y presidente de la Sociedad Argentina de Radiología entre 1951 y 1953. Su tío, Héctor Gotta (con quien compartía el primer nombre), fue Profesor Titular de Medicina Interna en la UBA, Jefe de Sala en el Hospital de Clínicas y Miembro de Número de la Academia Nacional de Medicina.
En la actividad privada, junto con Eduardo Eyheremendy y Roman Rostagno, fundó Diagnóstico Médico, el primer centro integral de diagnóstico de la Ciudad de Buenos Aires.
En lo académico, fue Profesor Titular de Diagnóstico por imágenes en la Universidad del Salvador.
Fue un gran radiólogo. Se dedicó al abdomen, utilizando todas las técnicas disponibles en su tiempo. Fue el introductor (junto con Guillermo Palau) de la técnica de doble contraste para el estudio radiológico del tubo digestivo en Sudamérica.
Esta es una apretada síntesis de su actuación profesional.
Pero César valoraba otras cosas. Juntos hemos abordado el estudio de los grandes médicos argentinos. Siempre me decía: “Los curriculum son un embole: fulano fue medalla de oro en la facultad, fue un eximio practicante, fue un excelso jefe de servicio, fue un académico impardable, tiene cientos o miles de trabajos publicados, bla… bla… bla… Todos son iguales. Todos son genios. Pero lo que importa es la persona, no el bronce.”
Otros deberán referirse al curriculum radiológico de César Gotta (no los envidio … menuda tarea les espera). Su obra es magnífica. Pero tenemos que referirnos a su persona. Eso hubiera querido él. Que otros cuenten sus publicaciones, sus premios nacionales e internacionales (en la RSNA, en la ESR, en múltiples sociedades latinoamericanas), su presidencia de la Sociedad Argentina de Radiología (2008-2009) y de la Sociedad Argentina de Humanismo Médico, etc. Los referentes mundiales en radiología digestiva lo paraban en los pasillos de los congresos internacionales para hacerle preguntas y consultarle casos difíciles o raros, que llevaban especialmente para mostrarle. Fui testigo de eso. Él estaba orgulloso de esos logros. Pero su humildad le impedía ver las generaciones de radiólogos a los que había enseñado no solamente a “apretar el botón” sino a ser verdaderos profesionales de la radiología. Hoy ellos son profesores universitarios, presidentes de sociedades científicas, jefes de servicio, directores de importantes centros de diagnóstico, y respetados referentes en nuestra especialidad.
Fue mi maestro idolatrado, mi segundo padre, mi amigo entrañable. Me guió en el Hospital Ramos Mejía y terminó llevándome a Diagnóstico Médico.
Yo sé lo que se sentía como residente de primer o segundo año tener que presentarle a Cesar Gotta las radiografías de un colon por enema, o de un tránsito de intestino delgado o de una seriada esófago-gastro-duodenal: el perfil de recto blando, el sigma mal oblicuado, el ciego mal llenado, el bulbo mal angulado, la mucosografía “berreta”, el tránsito de esófago tardío. Pero enseguida venían la enseñanza, el consejo, el estímulo. César inspiraba confianza, daba seguridad, despertaba ternura, era sensible.
Hombre bueno y generoso, admiraba a sus maestros y hablaba de ellos con profundo respeto y veneración. Él, por su parte, fue un maestro accesible, generoso y solidario. Uno siempre lo encontraba presto a escuchar, a aconsejar con el tono correcto y la palabra justa. Es difícil definir a un Maestro. No es un cargo. No es un puesto. Es una cualidad que algunos otorgan a la persona de la que han recibido enseñanzas muy valiosas. He leído y escuchado innumerables definiciones de Maestro. La que a mí más me gusta (porque así lo siento de los míos) es la que dice que Maestro es aquel que te sigue enseñando aún cuando ya no está, por lo que dejó adentro tuyo.
César te invitaba a su casa y te esperaba con la sonrisa en la cara, la etiqueta negra en la botella, el hielo en los vasos, y las papas fritas en el cuenquito. ¡Qué fácil que se hacía todo así!
Orador talentoso y divertido, cautivaba al auditorio ya sea que hablara del cáncer gástrico temprano o de la historia de la Plaza de Mayo.
Fue un estudioso de la historia de la medicina argentina (en general) y de la historia de radiología argentina (en particular). Con entusiasmo y generosidad se ocupó del rescate historiográfico (sobre todo fotográfico), colocando internacionalmente a nuestra especialidad en perspectiva histórica.
Era un gran coleccionista, un sabio conocedor de la historia (toda) y de la música. Era un gran relator de sus viajes y anécdotas, un bibliófilo y un gourmand. Era un buen amigo, se ocupaba de sus afectos. Un gran conciliador, un buscador de consensos. Era un tipo divertido. Gran conocedor de la noche porteña, las cenas con César eran un descubrimiento permanente de lugares, sabores, ambientes y personajes. Fui testigo de cómo deportistas famosos, personajes de la farándula, intelectuales, colegas y pacientes se acercaban a la mesa a saludarlo.
Fue mi amigo, me ayudó y me enseñó mucho. Su última enseñanza fue su postura frente a su enfermedad y a su encuentro con la muerte.
Es difícil encontrar palabras que hagan justicia a lo que fue César Gotta. Inspiración pura y uno de los mejores. Somos muy afortunados de haberlo tenido en nuestras vidas. Su sabia presencia siempre estará entre nosotros.
Quiero despedirme de él como siempre: chau César, ¡nos vemos!
Por el Prof. Dr. Alfredo E. Buzzi
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